¿Qué mochila necesito?

  • Campamento de verano: mínimo de 70 litros.
  • Acampadas: de 45 a 70 litros.
  • De ataque: de 30 a 45 litros.

 

Consejos para hacer la mochila

  1. Sé tú quien hace la mochila. Ni padres, ni madres, ni hermanos mayores.

Así sabrás qué llevas y cuando el último día de campas aparezca el típico calcetín perdido, sabrás si es tuyo o no. No obstante, y esto va especialmente para Castores y Lobatos, vendrá bien la ayuda de un adulto.

  1. No somos caracoles: sólo pondremos en la mochila lo que necesitamos.

Y no cargamos la casa entera a nuestras espaldas. En función de los días que estaremos fuera escogeremos la cantidad de ropa. A esto le añadiremos una muda de recambio.

  1. Haz una lista de lo que te quieres llevar.

Te ayudará a planificarte y a no olvidarte de nada. Recurda que tienes también a tu disposición una lista de material de acampada.

  1. No cabe de todo en esta lista.

Olvídate de auriculares, consolas, ¿móvil? Podemos prescindir de ello durante unos días, ¿no?

  1. Saca del armario todo lo anotado en tu lista.

¡Pero espera! Aún no lo metas en la mochila. Es mejor dejarlo todo encima de la cama y hacer un último repaso. Una vez hecho esto, agrupa las cosas según lo que sean: calzado, ropa interior, neceser…

  1. Marca tu ropa.

Aunque todos sabemos identificar nuestra ropa, es fácil tenga una camiseta o pantalones iguales a los nuestros.

  1. Llega el momento: hacemos la mochila.

Debemos seguir un orden y repartir el peso en ambos lados. Después lo explicamos detalladamente, no te lo pierdas.

  1. Que no te sorprenda la lluvia.

Es típico que llueva el primer día de campas. Busca un lugar a mano para guardar el canguro, “porsiaca”

  1. Ropa de abrigo y protector solar: siempre.

Aunque sea verano o invierno.

 

Distribución del peso

Distribución del peso en la mochila

Así, como nos muestra la imagen, dividiremos la mochila en cuatro zonas imaginarias:

  • Parte superior: colocaremos la documentación y los objetos frágiles. También aquellos que necesitamos tener más a mano.
  • Zona centro interior: equipo pesado, como las botas, material, la ropa más pesada…
  • Zona centro exterior: peso intermedio, como el resto de la ropa, el botiquín, neceser…
  • Parte inferior: peso liviano y de mayor volumen, un claro ejemplo es el saco de dormir.

Por otro lado, también tenemos que tener en cuenta nuestras posibilidades. Un castor no puede llevar una mochila de 50kg. Y un ruta tampoco, no nos engañemos. Recordad que el peso de nuestra mochila nunca puede superar el 25% de nuestro peso.

 

Cómo ajustar la mochila al cuerpo

Ajustar la mochila

  1. Cargada la mochila a la espalda, la cruceta debe quedar situada entre los omoplatos.
  2. Cerraremos el cinturón, quedando este en la parte superior de la pelvis y con el máximo contacto en todo su recorrido.
  3. Tensaremos los ajustes del cinturón para que no se produzcan balanceos en la parte baja de la mochila.
  4. Tensaremos las hombreras de modo que notemos el contacto con el pecho, hombros e incluso el inicio de la espalda.
  5. Tensaremos los tirantes superiores de las hombreras para anular el balanceo de la parte superior.

La cinta de pecho resulta muy útil para una buena inmovilización de la carga.

Vía Scouts mSc